La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que considerará hostiles a los buques que naveguen por el estrecho de Ormuz con los sistemas de navegación e identificación apagados. El mensaje, difundido en una imagen en persa atribuida al mando naval iraní, agrega que esas embarcaciones serán enfrentadas con firmeza y decisión. Associated Press reportó este domingo una advertencia con ese contenido a partir de información de la agencia estatal IRNA, y el Financial Times también informó sobre el aviso y su formulación. La declaración llega en una jornada marcada por reportes de nuevos incidentes contra buques comerciales en una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio energético.
La amenaza se dirige a barcos que atraviesan el estrecho sin transmitir información que permita identificarlos y seguir su recorrido. La captura no individualiza una embarcación concreta ni señala que un buque determinado haya sido atacado por apagar sus sistemas. Tampoco detalla qué procedimientos utilizará la fuerza iraní para establecer que una nave dejó de emitir señales de manera deliberada o para distinguir esa situación de una falla técnica. Por eso, el comunicado expresa una advertencia general y no aporta por sí solo evidencia sobre un incidente específico.
Los sistemas de identificación automática, conocidos como AIS por sus siglas en inglés, transmiten datos como la identidad, el tipo, la posición, el rumbo y la velocidad de un barco a otros buques y a estaciones costeras equipadas. La Organización Marítima Internacional establece que los buques que deben contar con AIS tienen que mantenerlo en funcionamiento, salvo cuando acuerdos, reglas o normas internacionales contemplen la protección de la información de navegación. El AIS es distinto de los equipos que ayudan a determinar la posición o la navegación, aunque todos pueden contribuir a que una embarcación sea localizada y seguida. La advertencia iraní menciona tanto los sistemas de navegación como los de identificación, pero no precisa cuáles considera apagados ni qué protocolo aplicaría ante una señal interrumpida.
La advertencia adquiere especial importancia porque el tránsito en Ormuz se desarrolla entre restricciones y mensajes contradictorios de fuerzas militares. Washington mantiene un bloqueo naval sobre puertos iraníes, mientras Teherán reclama control sobre rutas que considera autorizadas y rechaza la presencia de fuerzas estadounidenses en la zona. En ese escenario, una embarcación puede quedar expuesta a controles, advertencias o ataques por la interpretación que cada fuerza haga de su itinerario y de la información que transmite. La declaración iraní no define de forma pública qué rutas considera permitidas ni cómo se resolverían eventuales desacuerdos sobre la posición de un buque.
Este domingo, la UK Maritime Trade Operations (UKMTO), organismo británico de monitoreo de seguridad marítima, informó que recibió un reporte sobre un petrolero alcanzado por un proyectil no identificado mientras salía del estrecho. La comunicación señaló daños en el costado de babor y dijo que la tripulación estaba a salvo; al momento del informe no se habían reportado efectos ambientales. La agencia indicó que las autoridades investigaban el caso, pero no atribuyó el disparo a un país, una fuerza o un grupo. La identidad del buque y las circunstancias del impacto no quedaron establecidas en el reporte citado.

Por separado, medios indios informaron que el gobierno de ese país condenó ataques contra dos embarcaciones con tripulación india. Según esa cobertura, el petrolero Petro Dolphin fue alcanzado por un dron cuando se encontraba en la zona de Sohar, en Omán, y dos de sus once tripulantes indios estaban desaparecidos; otro buque, el Valthera, fue alcanzado por un proyectil no identificado en el estrecho y sufrió un incendio, aunque sus once marinos estaban a salvo. Los reportes describen episodios distintos y no permiten afirmar que ambos tengan el mismo responsable o que estén vinculados con la advertencia iraní sobre los sistemas de identificación. Las autoridades y las compañías deberán confirmar la secuencia de los hechos y el estado de las operaciones de rescate.
La Guardia Revolucionaria sostuvo además que un superpetrolero había golpeado una mina naval en la zona sur del estrecho y que navegaba por una ruta no autorizada con sus sistemas apagados. Esa versión fue difundida por medios iraníes; no se dispone en la información publicada de una identificación independiente del buque ni de una confirmación externa sobre la presencia de una mina. La UKMTO, en sus reportes sobre impactos de proyectiles, ha señalado que las autoridades investigaban los incidentes. Mantener separadas estas versiones es clave: que Irán alegue un ataque con una mina no demuestra por sí mismo quién la colocó ni confirma que todos los casos reportados respondan a esa misma causa.
La tensión también se reflejó el sábado en el golfo de Omán, fuera del estrecho pero cerca de sus accesos. El ejército de Estados Unidos dijo que inutilizó el carguero de bandera panameña Ocean Molica, también conocido como Arika Sun, después de que intentara sortear el bloqueo naval estadounidense tras partir de un puerto iraní. Reuters informó que, según el Mando Central de Estados Unidos, un avión militar golpeó la popa con una munición de precisión y dejó fuera de servicio la propulsión, sin causar daños a la tripulación. La agencia añadió que no había logrado contactar de inmediato al operador del buque para obtener su versión, por lo que los detalles sobre el intento de cruce y la respuesta militar permanecen atribuidos al mando estadounidense.
Washington pidió a los navegantes que atiendan las advertencias sobre el bloqueo, monitoreen las comunicaciones marítimas y mantengan contacto con las fuerzas navales estadounidenses. Teherán, por su parte, advierte que considerará hostiles a los buques sin sistemas de navegación e identificación activos. Para las empresas navieras, ambas posiciones elevan la dificultad de planificar una travesía: deben valorar la seguridad de sus tripulaciones, las órdenes recibidas, los riesgos de navegación y las posibles consecuencias de detener o desviar un barco. No existe en los comunicados citados una explicación conjunta que resuelva cómo se coordinarían las instrucciones de las partes enfrentadas.
La reducción del tráfico muestra que la incertidumbre ya afecta la circulación comercial. Reuters reportó que el número de embarcaciones que cruzaba Ormuz cayó a su nivel más bajo en más de dos meses, luego de que los ataques a petroleros alcanzaran la semana previa su registro más alto desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán en febrero. Antes del conflicto, por el estrecho circulaba cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Una caída sostenida de los cruces puede demorar entregas, aumentar los costos de seguro y transporte y generar volatilidad en los mercados, aunque su impacto dependerá de cuánto dure la interrupción y de las alternativas disponibles para exportadores y compradores.

La advertencia se conoce mientras continúan los contactos diplomáticos para reabrir plenamente el paso marítimo y contener la guerra. Associated Press informó que el responsable iraní de seguridad nacional calificó de insuficiente la respuesta de Washington a una propuesta de Teherán, aunque ambos gobiernos seguían comunicándose a través de mediadores. El mismo reporte situó el aviso naval en un período de aumento de ataques contra barcos que cruzan el estrecho. El canal diplomático y los incidentes marítimos avanzan en paralelo, pero hasta ahora las declaraciones públicas no muestran un acuerdo sobre la navegación, el bloqueo estadounidense ni los criterios para considerar autorizada una ruta.
El alcance inmediato del comunicado iraní dependerá de cómo se aplique en el mar y de si las autoridades de navegación reciben instrucciones adicionales. Por ahora, la información disponible confirma que la Guardia Revolucionaria emitió la advertencia, que se reportaron impactos contra buques y que el tránsito por Ormuz se redujo; no establece que el proyectil contra el petrolero de este domingo haya sido lanzado por Irán ni que el barco afectado llevara sus sistemas apagados. Las causas y responsabilidades de cada incidente deberán atribuirse cuando las investigaciones o las autoridades presenten datos verificables. Hasta entonces, el principal efecto concreto de la amenaza es aumentar la incertidumbre sobre las condiciones en que los buques comerciales pueden cruzar la ruta.
FREE MEDIA ARGENTINA · EDICIÓN N.º 11 · 11/10/2026

COMENTÁ LA NOTICIA
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.