Ariadna Palacios quedó en la historia de la Primera B Metropolitana al dirigir como árbitra principal el partido entre Ituzaingó y Argentino de Quilmes. El encuentro se disputó el sábado 10 de octubre en el estadio Carlos Sacaan y terminó empatado 2-2, por la fecha 39 del torneo. La jueza, de 29 años, tuvo a su cargo el desarrollo del partido y se convirtió en la primera mujer en ocupar esa función en la categoría. La designación marcó un nuevo antecedente para el arbitraje femenino en los torneos masculinos organizados por la Asociación del Fútbol Argentino.
La Asociación del Fútbol Argentino había publicado la nómina de autoridades para la jornada y confirmó a Palacios al frente del cruce entre el Verde y el Mate. Matías Noli y Tomás Otero fueron designados como asistentes, mientras que Mauro Trinidad cumplió la función de cuarto árbitro. La formación del equipo arbitral acompañó una designación que había generado expectativa desde que se conoció, por el carácter inédito que tendría en la divisional. Una vez disputado el encuentro, el registro dejó de ser una expectativa y se convirtió en un hito concretado dentro del campo de juego.
El partido tuvo un resultado igualado y un marco deportivo particular para los dos clubes. Ituzaingó ya había confirmado su descenso a la Primera C, mientras que Argentino de Quilmes había quedado fuera de la pelea por los puestos de clasificación a los playoffs. Ese contexto no modificó el valor de la actuación arbitral ni el alcance de la designación. El foco estuvo puesto en la presencia de Palacios como máxima autoridad del encuentro y en la apertura de un espacio que hasta entonces no había sido ocupado por una mujer en la Primera B Metropolitana.
La árbitra llegó a esta oportunidad después de desempeñarse en distintas competencias del ascenso y del fútbol femenino. Su recorrido incluyó actuaciones como árbitra principal, asistente y cuarta árbitra, además de experiencias en la Primera C y en torneos promocionales. En 2025 recibió el premio Alumni como árbitra destacada de la Primera C del fútbol femenino, reconocimiento que se sumó a una trayectoria desarrollada en diferentes funciones. La designación en la B Metropolitana amplió ese camino y la llevó a dirigir un partido de una categoría profesional masculina de mayor alcance.
La jornada también se inscribe en una historia más amplia de mujeres que fueron ganando lugar en el arbitraje del fútbol argentino. En 1998, Florencia Romano dirigió un partido de la Primera D entre Victoriano Arenas y Muñiz, y luego participó de otros encuentros de categorías de ascenso. Años más tarde, Estela Álvarez de Olivera estuvo al frente de partidos de la entonces Primera B Nacional. Salomé Di Iorio también dirigió en la Primera D y construyó una carrera que luego incluyó funciones arbitrales de alto nivel. Esos antecedentes muestran que la presencia de mujeres en el arbitraje no comenzó con Palacios, aunque cada nueva designación amplía los límites de participación en las competencias.
El antecedente de Palacios tiene un alcance específico: fue la primera mujer en dirigir como árbitra principal un encuentro de la Primera B Metropolitana. Esa precisión permite dimensionar el hecho sin confundirlo con otras marcas o categorías del fútbol nacional. Su nombramiento representa un avance dentro de una divisional que hasta ahora no había tenido una jueza principal, y se suma a la experiencia acumulada por árbitras en otros torneos del ascenso. La continuidad de estas designaciones dependerá de las decisiones deportivas y arbitrales de cada temporada, pero el registro del partido ya forma parte de la historia de la categoría.
La tarea de la jueza transcurrió junto a la de sus asistentes y el cuarto árbitro, como ocurre en cada encuentro oficial. En ese marco, su presencia al frente del equipo arbitral otorgó visibilidad a una profesional que había recorrido distintas instancias antes de llegar a la B Metropolitana. El partido se desarrolló en el Carlos Sacaan y culminó con igualdad, pero su repercusión excedió el marcador. Para el torneo, quedó asentada una nueva referencia; para Palacios, fue la oportunidad de dirigir en una categoría que hasta entonces no había contado con una mujer en el puesto principal.
La designación recibió también el reconocimiento público de Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, quien felicitó a Palacios por su actuación y destacó el carácter histórico del hecho. El mensaje subrayó el valor de la jornada para el arbitraje femenino y para el fútbol argentino. El partido entre Ituzaingó y Argentino de Quilmes reunió así dos dimensiones: la competencia correspondiente a la fecha 39 y una marca que se incorporó a la trayectoria de la Primera B Metropolitana. Con el pitazo final, Ariadna Palacios dejó registrado un nuevo capítulo en la incorporación de mujeres a puestos de conducción dentro del fútbol profesional.

El empate 2-2 quedará ligado a una fecha significativa para la divisional. Palacios dirigió por primera vez como árbitra principal en la Primera B Metropolitana y estableció un precedente para quienes buscan desarrollar una carrera arbitral en el fútbol argentino. Su recorrido por distintas categorías y funciones precedió a una designación que amplió su experiencia profesional. La actuación del 10 de octubre dejó una imagen concreta de ese avance: una jueza al frente de un partido oficial, acompañada por un equipo arbitral y reconocida por una marca que ya forma parte de la historia del torneo.
FREE MEDIA ARGENTINA · EDICIÓN N.º 11 · 11/10/2026

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