La búsqueda de Estefanía Monzón, una mujer de 30 años que había desaparecido el lunes en el partido bonaerense de General Rodríguez, terminó este miércoles con el hallazgo de su cuerpo en un terreno baldío ubicado junto a la vivienda que compartía con su pareja. Por el crimen fue detenido Iván Lencina, quien quedó imputado por femicidio, bajo la figura de homicidio agravado por el vínculo. El caso es investigado por la Unidad Funcional de Instrucción N° 9 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez, a cargo de la fiscal Alejandra Rodríguez, que ordenó distintas medidas para reconstruir las circunstancias de la muerte y determinar la responsabilidad del acusado.
Monzón había sido vista por última vez el lunes por la mañana, cuando llevó a sus tres hijas, de 6, 11 y 13 años, a la escuela del barrio Los Perales. La preocupación comenzó cuando llegó el momento de retirar a las niñas y nadie se presentó a buscarlas. Las autoridades del establecimiento educativo dieron aviso a la familia, que comenzó a intentar establecer el paradero de la mujer. Ante la falta de noticias, su madre se presentó el martes ante la Justicia para denunciar formalmente la desaparición. Desde entonces se desplegaron tareas de búsqueda y distintas diligencias en el entorno familiar y en el domicilio donde residía.
Uno de los primeros elementos que orientó la investigación fue la presencia de las pertenencias de la mujer dentro de la vivienda. Según la información incorporada a la causa, allí permanecían su bicicleta, cartera, auriculares y billetera, mientras que el teléfono celular era el único objeto que no había sido encontrado. Esos elementos llevaron a los investigadores a considerar que Monzón habría regresado a su domicilio después de dejar a sus hijas en la escuela. La vivienda, ubicada sobre la calle Rafael Obligado al 100, se convirtió así en uno de los principales puntos de interés para las tareas periciales y el relevamiento de indicios.
Durante el allanamiento, personal de la Policía Científica realizó pericias con luces forenses y detectó manchas de sangre en distintos sectores del inmueble y sobre varios elementos que fueron incorporados como evidencia. Otro dato que llamó la atención de los investigadores fueron las lesiones que presentaba Lencina en el puño, los nudillos y el antebrazo. De acuerdo con lo informado por la fiscalía, esas marcas resultaban compatibles con una agresión física y con la posibilidad de que la otra persona involucrada hubiera intentado defenderse. Estos elementos forman parte del material que deberá ser evaluado en el expediente y contrastado con el resto de las pruebas reunidas.
Las tareas para localizar a la mujer también se extendieron a un terreno baldío lindero a la propiedad, que presentaba pastizales altos y dificultades de acceso. Durante la noche del martes, las condiciones climáticas y la falta de luz impidieron realizar un rastrillaje completo, por lo que la fiscalía dispuso que el sector permaneciera bajo custodia policial hasta que pudiera retomarse el operativo. En paralelo, durante esa jornada, buzos tácticos de los bomberos inspeccionaron una pileta de grandes dimensiones ubicada en el predio, ante la posibilidad de que el cuerpo pudiera encontrarse allí. El resultado de esa búsqueda fue negativo.
El operativo se reanudó el miércoles con la participación de funcionarios judiciales, efectivos policiales, personal de la Delegación Departamental de Investigaciones, Bomberos Voluntarios de General Rodríguez, Infantería y Defensa Civil. También se incorporó una unidad K9, con perros entrenados para la detección de restos humanos, además de drones utilizados para ampliar el relevamiento del terreno. Los animales especializados permitieron localizar el cuerpo de Monzón, que se encontraba cubierto por distintos objetos en el baldío contiguo a la vivienda. El hallazgo confirmó el desenlace fatal de la búsqueda y modificó la situación procesal del hombre que ya se encontraba bajo investigación.

En paralelo con las tareas de rastrillaje, las tres hijas de la víctima fueron entrevistadas por profesionales judiciales mediante el dispositivo de Cámara Gesell. Según trascendió a partir de fuentes vinculadas con la investigación, las niñas habrían relatado situaciones de violencia que su madre padecía en el ámbito familiar. Esos testimonios fueron considerados relevantes para orientar nuevas medidas dentro de la vivienda y profundizar la búsqueda en el terreno lindero. Por tratarse de menores de edad, sus identidades y cualquier otro dato que permita individualizarlas deben permanecer resguardados. Sus declaraciones deberán ser valoradas dentro del proceso judicial, con las garantías correspondientes.
También se incorporaron testimonios de personas cercanas a Monzón que aportaron información sobre el vínculo que mantenía con Lencina. Una amiga de la mujer señaló que ambos se encontraban separados, aunque el hombre continuaba viviendo en la propiedad porque no tenía otro lugar adonde ir. Esa situación es parte del contexto que los investigadores procuran reconstruir para establecer qué ocurrió durante las horas previas al crimen. Las referencias a posibles episodios anteriores de violencia de género también forman parte de las líneas de investigación, pero deberán ser analizadas junto con las declaraciones, las pericias y las demás evidencias incorporadas formalmente a la causa.
Con el hallazgo del cuerpo, la situación judicial de Lencina cambió. Hasta ese momento se encontraba aprehendido en el marco de una investigación por lesiones agravadas en un contexto de violencia de género. Tras confirmarse el fallecimiento de Monzón, quedó detenido y la imputación pasó a ser femicidio, encuadrado legalmente como homicidio agravado por el vínculo. La fiscal Alejandra Rodríguez dispuso la realización de la autopsia para determinar las causas y la mecánica de la muerte, además de avanzar con las medidas necesarias para consolidar la reconstrucción del hecho. La indagatoria del acusado fue fijada para este jueves, conforme al artículo 308 del Código Procesal Penal bonaerense.
El caso generó conmoción en General Rodríguez y volvió a poner en primer plano la problemática de la violencia de género y las dificultades para detectar y frenar situaciones de riesgo antes de que terminen en hechos irreparables. La investigación deberá establecer si existieron antecedentes denunciados, qué ocurrió dentro de la vivienda y de qué manera se produjo el ataque. Mientras avanzan las pericias y las actuaciones judiciales, la acusación contra Lencina permanece bajo investigación y su responsabilidad penal deberá ser determinada por la Justicia. La autopsia, los resultados de los estudios científicos y el análisis integral de los testimonios serán claves para esclarecer el femicidio de Estefanía Monzón.
FREE MEDIA ARGENTINA · EDICIÓN N.º 34 · 04/11/2026

COMENTÁ LA NOTICIA
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.