El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, difundió un mensaje a la población luego del terremoto que sacudió al país el viernes 9 de octubre. En el video, publicado en su cuenta oficial, confirmó que se trasladó a Penonomé para activar la coordinación de la respuesta y acompañar a las comunidades afectadas. “Querida familia panameña”, comienza el mensaje, en el que pidió mantener la calma y seguir la información de los canales oficiales.
La publicación forma parte de la respuesta del Gobierno a una emergencia que afectó a distintas regiones del interior panameño. El sábado 10 de octubre, un Consejo de Gabinete Extraordinario encabezado por Mulino declaró el estado de emergencia para priorizar la asistencia a las familias damnificadas y poner en marcha medidas de atención y recuperación. La Presidencia indicó que la decisión se limitó a los daños causados por el evento sísmico.
En su mensaje, Mulino describió una respuesta que reúne a ministerios, organismos de protección civil, equipos técnicos y autoridades locales. La tarea inmediata, explicó, es identificar las necesidades en cada zona y llevar la ayuda a quienes la requieran. El mandatario también se refirió a la evaluación de viviendas, escuelas, hospitales y caminos, además de las intervenciones necesarias para restablecer servicios esenciales y recuperar la conectividad de las comunidades.
El presidente mencionó entre las prioridades la distribución de agua, la reparación de hospitales y la atención a las familias afectadas. También señaló que se coordinarían evaluaciones técnicas, con participación de especialistas, antes de avanzar en obras. En algunos sectores, el estado de las rutas y de los puentes condiciona el traslado de suministros; por eso, las tareas de despeje y reparación forman parte central del operativo.
El primer balance presentado por el Gobierno panameño registró 426 residencias evaluadas, 419 centros educativos afectados y daños en 21 instalaciones de salud. Además, unas 21 personas habían sido atendidas por lesiones, según los informes preliminares difundidos tras el gabinete extraordinario. Las autoridades advirtieron que estos datos podían actualizarse a medida que avanzaran las inspecciones y se recibieran reportes de las provincias.
La evaluación inicial también identificó nueve puentes vehiculares con posibles compromisos estructurales y derrumbes en distintos puntos. Los equipos de obras públicas trabajaban para despejar caminos y restablecer el acceso terrestre a comunidades de la península de Azuero y de Veraguas. Entre las localidades mencionadas por las autoridades estuvieron Torio, Arenas de Quebro y Tonosí, donde la asistencia depende de que las vías puedan mantenerse transitables.
Las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas figuraron entre las áreas priorizadas para el envío de ayuda humanitaria. El Sistema Nacional de Protección Civil y otros organismos desplegaron monitoreos y equipos para localizar necesidades urgentes, distribuir artículos básicos y revisar los daños en la infraestructura. El Parque Omar, en la capital, fue establecido como centro de acopio para recibir donaciones y organizar su traslado hacia los lugares afectados; también se dispuso la coordinación a través de las gobernaciones provinciales.
La situación de las escuelas quedó bajo evaluación. El Gobierno informó que los equipos debían revisar las condiciones de seguridad antes de resolver cuándo y cómo se reanudarían las clases. La decisión se anunciaría después de analizar los resultados, con la posibilidad de establecer medidas por regiones educativas. En paralelo, las autoridades de vivienda comenzaron a relevar los hogares con daños parciales o totales para determinar cuáles podían volver a ser habitados y cuáles requerían reparación o reconstrucción.
Durante el mensaje, Mulino pidió a la ciudadanía mantenerse unida y seguir las comunicaciones oficiales a medida que avanzara la respuesta. Aseguró que los equipos gubernamentales trabajarían de manera continua y que las intervenciones se irían definiendo según las evaluaciones. El llamado apunta tanto a mantener informada a la población como a evitar que circulen datos sin confirmar en medio de una emergencia con daños en varios puntos del país.
La Presidencia panameña informó que el sismo tuvo una magnitud de 7,5. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en cambio, consignó una magnitud de 7,7 para el movimiento registrado el viernes cerca de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera. Las cifras corresponden a reportes de organismos distintos; por eso, esta nota identifica ambas mediciones y atribuye cada una a su fuente.
La diferencia en la magnitud reportada no altera el balance operativo comunicado por el Gobierno: las inspecciones seguían en curso y la asistencia estaba enfocada en viviendas, centros educativos, instalaciones de salud y conexiones viales. Las autoridades señalaron que la declaración de emergencia permitiría ordenar las prioridades y canalizar recursos hacia las zonas con mayores necesidades, mientras se determinaba el alcance definitivo de los daños.

El mensaje de Mulino, difundido desde su cuenta oficial, busca transmitir que la respuesta nacional ya está en marcha y que la atención se organizará en contacto con las comunidades. El presidente sostuvo que los equipos permanecerían en el terreno, acompañando a las familias durante la recuperación. La información sobre la evolución de la emergencia y las medidas para cada región, según indicó, se comunicaría por los canales oficiales del Gobierno panameño.
FREE MEDIA ARGENTINA · EDICIÓN N.º 11 · 11/10/2026

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